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Proyectos mas complicados.

 

En esta sección incluiremos experimentos y proyectos que requieren más elementos o preparativos para llevarlos a cabo y que se prestan especialmente para ser realizados por un grupo de entusiastas que se animen...

 
Midiendo la aceleración de la gravedad.
Midiendo el radio terrestre.
 
Construyendo un telescopio.
Construyamos una radio sin pilas. 
  Un modelo del sistema solar. Como hacer un espectroscopio.   

 

 Midiendo la aceleración de la gravedad con algunos broches para ropa, un poco de cartón y papel de aluminio, unos cables y...una computadora PC (IBM compatible).

Todo lo que sube...baja, como ya sabemos (aunque con el desarrollo de la astronáutica algunas cosas suben...y se quedan allá!). Si tiramos verticalmente una piedra hacia arriba, alcanzará cierta altura (que llamaremos h) y luego comenzará a caer con velocidad creciente hasta llegar al suelo. Si la piedra tarda un tiempo t (en segundos) en caer, la física nos dice que la altura h y el tiempo t están relacionados por la fórmula:

h = (1/2) G t2

donde G es la llamada aceleración de la gravedad y tiene un valor de 980 cm/seg2 .

El experimento que proponemos es medir el valor de G, para lo cual dejaremos caer un objeto desde una altura h y mediremos el tiempo que tarda en llegar al suelo. Es un poco difícil medir ese tiempo "a ojo" con un cronómetro en la mano, así que nos valdremos de una computadora para que se encargue de la tarea, después de conectarla con cables finos a las dos partes de la figura, que se describen a continuación.

Parte A: un broche de ropa, de madera, con una chinche común o un clavito (no pintado) clavado en cada "patita", de manera que al sujetar con el broche una masa metálica (bolita de acero o tuerca de hierro o bronce) haya conducción eléctrica entre las chinches. Con cada chinche sujetamos el extremo bien limpio de un cable fino. Esta Parte A deberá estar ubicada a una altura de 2 o 3 metros, por lo menos. Al abrir el broche, deja de circular corriente entre las chinches, y la computadora recibe el aviso de que la masa comenzó a caer.

Parte B: debajo de la Parte A, en el suelo, ubicamos el "sensor" que le comunicará a la computadora que la masa llegó abajo. Armamos esta parte como un "sandwich" de las piezas de papel de aluminio y cartón que se muestran en la figura (son de unos 20 x 20 cm), sujetas con un broche de ropa en cada vértice y cuidando que las hojas de papel de aluminio no entren en contacto. Conectamos un cable fino a cada hoja de aluminio con ayuda de un broche para papel, de tal manera que al caer la masa sobre la hoja de arriba haga que entren en contacto las dos hojas de aluminio y la corriente pueda pasar de un cable al otro.

Los cables que vienen de las Partes A y B deberán ser ahora conectados a la computadora por medio de un conector macho del tipo D con 15 "pines" o contactos ( se compra en una casa de electrónica), que se enchufa en la entrada que normalmente se usa para el "joystick" de juegos. Los cables deben soldarse a los contactos 2, 4 y 7 (los números son visibles al lado de cada uno de los contactos), cuidando de no soldar accidentalmente algun otro contacto. En el dibujo está indicado qué cable va conectado a cual contacto, identificado por su número.

Ahora viene la parte de programación de la computadora, para lo cual deberemos bajar el programa TIMERG.EXE  (que funciona con el sistema operativo DOS) y tenerlo listo para funcionar.

Se debe medir lo mejor posible la distancia existente entre la masa metálica sujeta por el broche de ropa y la hoja de aluminio del "sensor" B. Esa distancia de caída de la masa metálica, en centímetros, debe darse como dato cuando el programa lo pida.

Una vez todo armado con paciencia y cuidando sobre todo que los contactos eléctricos sean buenos (limpiar bien con lija fina los extremos de los cables, las chinches y la masa metálica), se procede como sigue:

  1. Sujetamos la masa metálica con el broche en la Parte A.
  2. Ejecutamos el programa, que nos pedirá la altura desde la que caerá la masa metálica.
  3. Soltamos la masa metálica abriendo el broche y manteniéndolo así hasta que la masa llegue al "sensor" B.
  4. En la pantalla aparecerá el tiempo de caída (aproximadamente 0,75 segundos para una altura de 255 centímetros) y el valor de G.

Conviene repetir varias veces el experimento y promediar los valores obtenidos. No se pueden pedir valores muy exactos a un experimento sencillo como este. Si se eliminan los valores que se aparten mucho de 980 cm/seg2 (digamos más de un 15 %), el promedio obtenido no se apartará en más de un 5 % del valor esperado. Después de todo, la diversión no es medir un valor "de libro" sino preparar el experimento y hacerlo funcionar...

Y si alguien tiene alguna idea para refinar el experimento y hacer más precisos los tiempos de inicio y final de la caída de la masa, bienvenida sea la idea y manos a la obra!

 Construyendo un telescopio.

Existen dos tipos de telescopios: refractores y reflectores. En los primeros, la imagen es formada por una lente (el objetivo) y observada con un ocular, que actua como una lupa. En los segundos, la imagen es generada por un espejo que actua como objetivo, y también es observada mediante un ocular.

Veremos como podemos fabricarnos un telescopio refractor muy sencillo, que nos permitira ver los cráteres de la Luna y también, con un poco de suerte, los satélites de Júpiter o los anillos que rodean a Saturno.

Los elementos principales que necesitaremos serán:

Como se ve en la Figura, debemos fijar la lente objetivo en un extremo del tubo y además colocarle adelante un diafragma hecho con un trozo de cartulina en el que haremos prolijamente una abertura circular de unos 15 a 20 mm de diámetro. Si no colocamos este diafragma, las imágenes serán muy distorsionadas. Para instalar el ocular y poder acercarlo o alejarlo del objetivo y así enfocar la imagen, debemos fabricar un tubo de cartón de menor diámetro, que se deslice dentro del tubo más largo; en un extremo de ese tubo se ubicará nuestro ocular. Cuando la imagen esté en foco, el ocular estará aproximadamente a la distancia focal del objetivo.

Y ya está casi listo nuestro telescopio! Casi, porque es esencial tener un buen soporte para poder observar bien. Cuanto mayor sea el aumento del telescopio, mejor deberá ser el soporte. El aumento se calcula como el cociente entre las distancias focales del objetivo (que llamaremos F) y del ocular (f); por ejemplo, si F = 100 cm y f = 2 cm, entonces Aumento = F/f = 100/2 = 50.

Volviendo al soporte, podemos sujetar el tubo del telescopio con bandas de goma a las patas de una escalera, o de una banqueta puesta al revés, etc. El tipo de soporte dependerá de las posibilidades de cada uno, pero no es una cuestión de poca importancia porque no hay nada más desalentador que una imagen de la Luna que se mueve constantemente... Y ni hablar de los planetas...

Un modelo del sistema solar.

Es divertido armar un modelo a escala de nuestro sistema solar, y de paso se aprenden varias cosas. Hacer un modelo a escala significa que se deben respetar las distancias relativas a las que se mueven los planetas con respecto al Sol, así como los tamaños de los planetas, también con respecto al tamaño del Sol. Eso significa que, para comenzar, tenemos que conocer las distancias y tamaños reales, para después dividirlos por un factor de escala y llevarlos a medidas que puedan ser representadas en nuestro modelo. Esos datos iniciales que necesitamos son los siguientes:

 

Diámetro (km)

Distancia desde el Sol (millones de km)

Sol

1.392.000

 

Mercurio

4.878

58

Venus

12.104

108

Tierra

12.756

150

Marte

6.794

228

Júpiter

142.796

778

Saturno

120.500

1.427

Urano

50.800

2.871

Neptuno

50.450

4.497

Plutón

3.400

5.913

Podemos tener una primera aproximación a nuestro modelo adoptando una escala de 1 en 10.000 millones (comparar con las escalas de los mapas geográficos comunes!). Si dividimos las cantidades de la Tabla por ese factor de escala (10.000 millones o sea 1 seguido de 10 ceros, que se abrevia en matemáticas como 1010), tendremos al Sol representado por una esfera de unos 14 cm de diámetro, a Mercurio ubicado a unos 6 m del Sol y a Plutón, el planeta más lejano, a 591 m del Sol. Con esos números vamos teniendo alguna idea de las inmensas distancias que existen entre el Sol y los planetas. Y si calculamos los tamaños de los planetas usando el mismo factor, veremos que pequeños son en comparación con el Sol: nuestro querido y único planeta Tierra queda del tamaño de una cabeza de alfiler (poco menos de 1,5 mm!) mientras que el gigante Júpiter tendrá algo así como 1,5 cm de diámetro.

A partir de los datos de la Tabla es posible entonces diseñar un sistema solar en miniatura del tamaño deseado. Por ejemplo, comenzamos por definir el diámetro que tendrá el Sol en nuestro modelo y a partir de ese dato derivamos todos los otros diámetros y distancias.

Para facilitar los cálculos se ha incluído en la Página el programa SISOLAR.EXE, que puede bajarse haciendo clic en ese nombre con el mouse. Una vez ubicado en un directorio de la computadora, bastará hacer doble-clic sobre el mismo para hacerlo funcionar. Aparecerá un mensaje preguntando por el diámetro elegido para nuestro Sol en miniatura, a lo que deberá responderse con un número (en las unidades que nos convengan: milimetros, centimetros, metros...) y el programa generará una tabla con diámetros y distancias (en las mismas unidades).

Una actividad interesante puede ser armar el modelo de sistema solar en un corredor largo o en un patio, directamente en el suelo o (mejor) sobre una cinta de papel como las que se usan para las calculadoras, o simplemente sobre un rollo de papel higiénico extendido. El Sol y los planetas podrán ser representados por pelotas o bolas de adorno (de Navidad) o bolitas de plastilina o...con cualquier objeto más o menos esférico, siempre manteniendo los tamaños relativos. A trabajar y divertirse al aire libre!...

Midiendo el radio terrestre.

Medir el radio terrestre? No es eso una cuestión complicada y solo para especialistas? Respuesta: no, no es tan complicado. Ya en el siglo 3 A.C. un señor llamado Eratóstenes, con más ingenio que instrumentos, logró estimar la longitud del radio terrestre haciendo las mediciones que vamos a detallar.

Imaginemos a nuestro planeta Tierra, que tiene un tamaño bastante pequeño y está relativamente lejos del Sol, como mencionamos en un proyecto anterior (Un modelo del sistema solar). Los rayos del sol llegan a la superficie terrestre prácticamente paralelos. Si la Tierra fuese plana, una varilla clavada verticalmente en el suelo en Buenos Aires proyectaría la misma longitud de sombra que otra varilla igual en Tierra del Fuego o en Jujuy. Pero como la superficie de la Tierra es curva (la superficie de una esfera) las longitudes de las sombras de esas varillas no serán iguales. Midiendo esas longitudes el mismo día y conociendo la distancia entre las varillas a lo largo de un meridiano terrestre, se puede calcular la circunferencia de la Tierra y en consecuencia, su radio. Una buena descripción del experimento de Eratóstenes puede encontrarse en el libro Cosmos, de Carl Sagan (Editorial Planeta, pág. 14, 1980).

Por lo dicho, es evidente que esas mediciones deben ser hechas por dos personas o grupos de personas separados por una distancia considerable (algunos cientos de kilómetros) para obtener resultados significativos. Es, por lo tanto, una actividad ideal para ser organizada por alumnos y maestros de escuelas secundarias o de los últimos años de la escuela primaria de distintos puntos del país que se pongan de acuerdo entre sí, como es obvio. Más abajo volveremos sobre el tema.

Describimos de la manera siguiente el experimento a realizar:

En cada lugar se debe plantar firmemente y bien vertical un palo o varilla de 1,0 a 2,0 m de longitud, en algún patio o lugar soleado. Se debe medir cuidadosamente la longitud de la varilla, desde el suelo hasta su extremo. Luego, y actuando ambos grupos de experimentadores de común acuerdo, se debe medir con todo cuidado la longitud de la sombra de la varilla, el mismo día y en el momento en el cual la sombra esté en la dirección Norte-Sur, anotando además la hora. A fin de eliminar discrepancias y compensar algún problemita que aparezca (días nublados, por ejemplo...), conviene hacer una serie de mediciones durante varios días, una por día. Veamos ahora como interpretar y usar esas mediciones, que esquematizamos en la figura. Vemos que el ángulo a que forma la varilla con los rayos solares es diferente para cada lugar. Si imaginamos nuestras varillas prolongadas hasta el centro de la Tierra, tendremos que el ángulo b que forman esas prolongaciones es igual a la diferencia entre los ángulos a en cada lugar: b = a - a '. Conociendo ese ángulo b por nuestras mediciones y la distancia d entre las varillas con la ayuda de un mapa, hacemos el siguiente razonamiento: si a un ángulo b corresponde una distancia d, a un ángulo de 360º (una vuelta completa) corresponderá una longitud igual a la circunferencia terrestre (regla de tres!). Conociendo este último valor, calculamos el radio terrestre.

Volvamos ahora al experimento. Ya tenemos nuestros valores de longitud de varilla l y longitud de sombra s. Cómo se calcula el ángulo a ? Se cumple que tg a = s / l donde tg o tangente es una función trigonométrica, que aparece siempre en las calculadoras de mano de las llamadas científicas. Entonces, conociendo el valor del cociente s / l, que es igual a la tangente de ese ángulo, con la calculadora obtenemos el valor de a , el ángulo que nos interesa, usando la función inversa (arctg).

Ahora debemos obtener d, la distancia entre las localidades en las que se realizaron las mediciones. Recurrimos a un buen mapa y medimos cuidadosamente y lo mejor que se pueda la distancia entre las localidades pero sobre un meridiano (la distancia vertical entre los dos lugares) como se muestra en la figura. Usando la escala del mapa pasamos esa medida a kilómetros.

Y ya tenemos todos los datos necesarios para calcular el radio terrestre. Para poner a prueba este experimento, hemos hecho una serie de mediciones en las ciudades de Tucumán y La Plata, que pueden tomarse como ejemplo. Estos son los resultados para un día determinado:

Lugar

Día

Hora

Long. varilla (l)

Long. sombra (s)

s / l

a

La Plata

20 Octubre

12:48

166,0 cm.

76,5 cm.

0,4608

24,75º

Tucumán

20 Octubre

13:22

173,1 cm.

51,6 cm.

0,2981

16,60º

Y se deduce:

b = a - a ' = 24,75 - 16,60 = 8,15º

Del mapa (figura) se obtiene d = 900 km.

y entonces: circunferencia terrestre c = (900 km. x 360º) / 8,15º = 39755 km.

y siendo la relación entre la circunferencia y el radio igual a c = 2 p r, se obtiene r = 6327 km, en excelente acuerdo con el valor real de 6378 km. para el radio de nuestro planeta!

Se habrán dado cuenta que en la Tabla figura la hora a la que se hicieron las medidas, cuando la sombra estaba en la dirección Norte-Sur. Cada grupo puede proponer algún uso para ese dato extra!

La Página de la Ciencia se ofrece como medio de comunicación entre los grupos que quieran llevar a cabo este experimento tan interesante (y en qué escala!). Basta con enviar un mensaje a la dirección de e-mail de la Página (pagcien@quimica.unlp.edu.ar) identificándose y dando la localización geográfica precisa (nombre de la localidad, provincia, país). Las correspondientes direcciones de e-mail serán comunicadas a todos los interesados o aparecerán en esta Página, para que cada grupo se comunique con alguno (o algunos) de los otros grupos y se pongan de acuerdo para realizar las mediciones e intercambiar resultados. Y de paso, será una magnífica oportunidad para establecer contactos con otras gentes de nuestra enorme geografía. Que se diviertan y aprendan mucho!

Se agradece la colaboración de Ana C. Gómez Marigliano, de la Universidad Nacional de Tucumán, en las mediciones efectuadas.

Anuncio: Los Profesores Yarit López, del Perú, y Ramón E. E. López, de México, desean contactarse con otros grupos que quieran realizar el experimento de medición del radio terrestre. Los interesados deberán enviar un mensaje a La Página de la Ciencia, a la dirección que figura más arriba.
Leticia García Parisi, de Buenos Aires, también se ofrece para realizar las mediciones luego de acordar con otros interesados. Su dirección electrónica es: leticita@gmail.com

Como parte de las celebraciones por el "2005, Año Mundial de la Física" se realizó esta experiencia, tal como está descripta en esta Página, en diversas escuelas de las ciudades de Rosario, Bariloche, Caleta Olivia, La Plata y Asunción del Paraguay. El Prof. R. Welti, de Rosario, coordinó los distintos grupos que realizaron sus mediciones a fines de septiembre de ese año.

 

Construyamos una radio sin pilas.

Es bastante sencillo construir una radio como las que utilizaban nuestros abuelos (o bisabuelos!) a principios del siglo XX. Aquellas eran las "radios a galena", que utilizaban un trocito de galena (que es un mineral de azufre y plomo) para detectar las señales. Claro que tenían el inconveniente de ser radios para uno solo, ya que había que escuchar con auriculares. Además, las estaciones tenían que estar cerca, digamos a una distancia no mayor de 40 Km.

Las partes principales que necesitaremos para armar nuestra radio serán: una bobina, un diodo detector, los auriculares, la antena y la conexión a tierra. Vayamos por partes:

Teniendo cuidado de limpiar muy bien los cables que vamos a unir con lija fina o con ayuda de un cuchillo, cortaplumas, etc., armamos nuestro receptor sobre una tablita como se indica en la figura.

Si todo anduvo bien y existe alguna estación de AM en las cercanías (no, con las estaciones de FM no funciona...) y la antena es suficiente, deberíamos escuchar algo en los auriculares. Es posible que en las ciudades grandes se escuchen dos o más estaciones superpuestas. Para separarlas y sintonizar nuestro receptor, deberá agregarse un condensador variable, conectado donde aparecen las líneas cortadas en la figura. Para conseguir este condensador, habrá que recurrir al electrónico del barrio y/o desarmar alguna radio vieja que ya no funcione.


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